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Ser un lastre para ti mismo

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Si te pregunto quién eres ¿qué contestas? Muchas personas dicen el nombre, luego van a la memoria de lo que han hecho y dicen cosas como su género, su edad, donde viven, en qué trabajan… si sigo preguntando qué eres más allá de todo eso ¿qué respondes?

Tengo conciencia de ser, se que soy, tengo seidad, pero si me preguntas qué es eso que se reconoce siendo… ahí me pillas sin respuesta.

Para hablar de mí mismo tengo que acceder a mi pasado, a mi memoria, a mi historia personal… sin mi pasado ¿qué queda en mi?.

Detecto una cierta tendencia generalizada a identificarse con la mente. Uno cree ser esa parte que piensa, esa parte que razona, que deduce, que analiza… pero ¿somos eso?.

¿Es la mente quién regula nuestros procesos metabólicos, digestivos, respiratorios, nuestras funciones vitales, la temperatura de nuestro cuerpo, el ph de nuestra sangre, el crecimiento celular, las conexiones sinápticas…? Sin duda tenemos en la mente una herramienta muy potente, hábil en la realización de ciertos procesos, y muy torpe en otros.

Creo que interferimos en nuestras vidas justamente por confiar demasiado en esta función analítica de la mente. Algo así como que ella puede hacerlo todo o casi todo…

Quiero que veas el siguiente vídeo:


¿Quién atrapó la pelota? El niño, claro… pero ¿conscientemente? ¿Crees que el niño tuvo tiempo de pensar o que actuó automáticamente? En ese caso… ¿qué es eso que actúa en él? ¿El condicionamiento?, ¿El hábito tal vez?… ¿Está su mente consciente en la acción?

Hay muchos ejemplos de resultados extraordinarios en los que la mente, en el sentido de esa parte pensante con la que solemos identificarnos, no está presente… y pareciera que es, precisamente por esa ausencia, que se logra ese tipo de desempeño.

Mira ahora este otro vídeo e intenta hacer tú el ejercicio que hace el mono, a ver qué tal se te da:

Cómo fue? ¿Cuantos números eres capaz de recordar conscientemente? Yo no puedo ni con cuatro… y el mono me apabulla… Si claro, el mono ha sido entrenado… probablemente si yo me entrenara lograría mejorar mi marca… pero ¿conseguiría ese tipo de memoria a corto plazo que exhibe el chimpancé? Lo dudo mucho. Al menos mientras hubiera alguien haciendo el ejercicio… no obstante, si no estuviera presente, interfiriendo en mi desempeño y siendo un lastre, si no estuviera empeñado en hacerlo de forma consciente, pensando, utilizando mi memoria, haciendo un acto de voluntad, quizás… solamente quizás, lograría un resultado diferente…

Releía a Kenny Werner este verano. Él es músico de jazz y explica que para improvisar tienes que quitarte de en medio y dejar de interferir… El instrumento tiene que tocarse a él mismo, sin que estés tú presente, sin analizar, sin interpretar, sin recordar… si logras eso la música adquiere otra dimensión, pero claro, no hay un “alguien” que lo logre, no estás ahí para lograrlo…

En muchas áreas de la vida, desde el trading en la Bolsa, hasta la pintura, hablar en público o jugar al ajedrez, podemos ser un lastre para nuestro desempeño si nos esforzamos en ser nosotros los que decidimos, y podemos conseguir un resultado extraordinario si dejamos que lo que es se exprese sin interferir.

Vincens Castellano

 

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